BUENOS AIRES.- Mariano Ferreyra se integró al Partido Obrero desde que era un estudiante secundario en el Simón Bolívar de Sarandí. Fue militante en la Unión de Juventudes Socialistas, brazo estudiantil del PO y participó de numerosas movilizaciones y luchas obreras.
En un texto firmado por Jacyn, El Bé y "los pibes de la UJS Avellaneda", sus compañeros de militancia lo recordaron anoche con cariño, en la marcha que realizaron a Plaza de Mayo:
"Mariano se hizo compañero y amigo de nosotros -de la UJS y del PO- cuando todavía no había terminado el secundario. Su hermano lo había hecho unos meses antes. Desde entonces fue siempre un orgullo estar a su lado, escucharlo y desarrollar con él nuestras inquietudes"
"Lo conmovieron las grandes movilizaciones piqueteras y la rebelión popular del 2001. Desde el comienzo, se destacó como dirigente en Avellaneda... combinó su actividad en el movimiento estudiantil con la participación en las principales luchas obreras y populares".
"Estuvo al frente en la lucha por la recuperación de Sasetru bajo gestión obrera. Impulsó el movimiento estudiantil, el centro de estudiantes en el Simón Bolívar de Sarandí, donde cursó la secundaria. La sede del CBC de Avellaneda lo tendrá para siempre en su historia como uno de sus principales organizadores... Militaba desde hacía meses junto a los ferroviarios. Participó, como delegado, de los tres últimos congresos del Partido Obrero".
"Fue trabajador metalúrgico. Fanático de la música y del cine, incursionó en distintos proyectos musicales y estaba definiendo su ingreso a alguna de las escuelas artísticas de Avellaneda. Adoraba a sus hermanas y a su hermano mayor".
"Marianito, el benjamín de nuestros adultos de la zona sur, era concienzudo, parsimonioso, siempre ávido de formación política. Tenaz como pocos, cursó dos años del profesorado de Historia en el Instituto Nº 1, también en Avellaneda".
"La lacra burocrática a la que combatió con energía, pasión e ideas segó su vida cuando apenas contaba con 23 años... Sus compañeros más cercanos lo recordamos por su gran compañerismo. Reconocía y defendía a ultranza el valor de cada uno de aquellos que combatían codo a codo con él y compartían su lucha y sus ideales".
Marianito va a estar presente en cada día de nuestro futuro. Qué pena tener que decirte tan temprano 'por la victoria, siempre'".